Exitosa Jornada de Reflexión Docente en el Marco para la Buena Enseñanza

Durante toda la mañana del viernes 25 nuestros docentes, especialistas de apoyo y equipo de orientadores estuvieron participando de la “Jornada de Reflexión Docente 2018”.

La finalidad de esta jornada es la de fomentar la reflexión en cada comunidad docente en orden a propiciar la innovación pedagógica, promover que los docentes  asuman compromisos locales en relación a la mejora de sus prácticas pedagógicas y establezcan medios de verificación de los mismos, levantar antecedentes respecto a la reflexión realizada que puedan aportar a esta actualización y obtener información respecto de las necesidades de formación que los propios docentes declaren.

Todo esto en el “Marco para la Buena Enseñanza”, instancia que busca representar todas las responsabilidades de un profesor en el desarrollo de su trabajo diario, tanto las que asume en el aula como en el colegio y su comunidad, que contribuyen significativamente al éxito de un profesor con sus alumnos.

Así, durante toda la jornada y guiados por monitores, nuestros docentes y especialistas abordaron diferentes temáticas y experiencias del quehacer diario en el contexto de los cuatro dominios del Marco para la Buena Enseñanza, pero con un foco a los temas que al colegio interesan como son la Innovación Pedagógica, la Cultura de Aprendizaje, la Diversidad e Inclusión y Trabajo Colaborativo. Cada uno de éstos hace referencia a un aspecto distinto de la enseñanza, siguiendo el ciclo total del proceso educativo: desde la planificación y preparación de la enseñanza, la creación de ambientes propicios para el aprendizaje y la enseñanza propiamente tal, hasta la evaluación y la reflexión sobre la propia práctica docente, necesaria para retroalimentar y enriquecer el proceso.

En este sentido, durante todo la jornada del viernes nuestros docentes reflexionaron sobre…

La Innovación Tecnológica (DOMINIO A o Preparación de la enseñanza): se refiere tanto a la disciplina que enseña el profesor o profesora, como a los principios y competencias pedagógicas necesarios para organizar el proceso de enseñanza, en la perspectiva de comprometer a todos sus estudiantes con los aprendizajes, dentro de las particularidades específicas del contexto en que dicho proceso ocurre. El docente selecciona y organiza estrategias de enseñanza que otorgan sentido a los contenidos presentados; y, estrategias de evaluación que permitan apreciar el logro de los aprendizajes de los alumnos y retroalimentar sus propias prácticas.

Cultura de Aprendizaje (DOMINIO B o Creación de un ambiente propicio para el aprendizaje): se refiere al entorno del aprendizaje en su sentido más amplio. Es decir, al ambiente y clima que genera el docente, en el cual tienen lugar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Los aprendizajes son favorecidos cuando ocurren en un clima de confianza, aceptación, equidad y respeto entre las personas y cuando se establecen y mantienen normas constructivas de comportamiento. También contribuye en este sentido la creación de un espacio de aprendizaje organizado y enriquecido, que invite a indagar, a compartir y a aprender.

Diversidad e Inclusión (DOMINIO C o Enseñanza para el aprendizaje de todos los estudiantes): en este dominio se ponen en juego todos los aspectos involucrados en el proceso de enseñanza que posibilitan el compromiso real de los alumnos/as con sus aprendizajes. Su importancia radica en el hecho de que los criterios que lo componen apuntan a la misión primaria de la escuela: generar oportunidades de aprendizaje y desarrollo para todos sus estudiantes.

Trabajo Colaborativo (DOMINIO D o Responsabilidades profesionales): Este dominio se refiere a aquellas dimensiones del trabajo docente que van más allá del trabajo de aula y que involucran, primeramente, la propia relación con su profesión, pero también, la relación con sus pares, con el establecimiento, con la comunidad y el sistema educativo. Y, por otra parte, también implica formar parte constructiva del entorno donde se trabaja, compartir y aprender de sus colegas y con ellos; relacionarse con las familias de los alumnos y otros miembros de la comunidad; sentirse un aprendiz permanente y un integrante del sistema nacional de educación.

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