Mensaje del Rector

Durante los últimos años el crecimiento de nuestra ciudad ha desbordado los límites tradicionales llegando a cubrir los campos que la rodeaban especialmente hacia el norte. Es así como han aparecido en poco tiempo una serie de urbanizaciones con nombre propio y que en términos generales, conocemos como Chicureo.

Este fenómeno ha traído aparejada la instalación del equipamiento necesario para funcionar de manera autónoma, evitando largos traslados y velando por lo que conocemos como calidad de vida. En este contexto, entre otros servicios, se han instalado una docena de colegios, la mayoría de los cuales ya existía en Santiago.

Es muy interesante hacer notar que sin buscarlo, se ha concentrado aquí una muestra de lo variada que es por su naturaleza la propuesta educacional. Esto posibilita a las familias el poder hacer (entre varios) una elección a la hora de optar por un colegio para sus hijos.

En este proceso de búsqueda y comparación comprueban que los colegios solo por el hecho de ser tales, tienen muchísimo en común. Y lo que se comparte en igualdad, está claro que no es motivo de elección ni diferenciación. Sin embargo, a poco andar, se les hacen claras las diferencias, que es lo que a larga ellos elegirán.

En términos educacionales, eso que hace distintos a los colegios es lo que se conoce como Proyecto Educativo Institucional (PEI). En él se condensa y expresa el por qué y para qué de esa institución; su razón de ser.

Nuestro Colegio del Verbo Divino de Chicureo, nacido en 1910 como Liceo Alemán de Santiago, se presenta como una alternativa con una clara identidad. Somos un colegio de Iglesia, un proyecto de los Misioneros del Verbo Divino con presencia activa de sus religiosos y sacerdotes en él. Se trata de una comunidad educativa de la que ya han egresado 100 generaciones, las que hablan de nosotros mejor que cualquier crónica o ensayo.

Como misioneros, nos sabemos enviados a transmitir los valores del Evangelio y el estilo de vida del Señor Jesús. Esta es la razón de ser de nuestro colegio. Demás está decir que lo propio del sistema escolar ocupa un lugar privilegiado en nuestro quehacer. Es más, creemos que buscar la excelencia académica es la respuesta a la interpelación de nos hace el mismo Evangelio.

Nuestra catolicidad se expresa en la universalidad, entendida como un desafío permanente, es decir, una realidad que debe ser construida cada día y desde los más variados ámbitos de nuestro proyecto. No identificamos lo católico con la existencia del culto. Por cierto que la oración, los sacramentos, la Palabra de Dios, las imágenes sagradas y la caridad tienen presencia entre nosotros; pero no agotan nuestro ser católicos. Esto lo somos en la medida que lo construimos abriéndonos a todos, sin discriminar por razón alguna.

Siguiendo nuestra tradición más que centenaria, nuestro colegio forma personas íntegras que desde su originalidad aportan la novedad del Evangelio en la construcción de la sociedad de la que se saben partícipes y responsables. Con humildad y firme convicción podemos afirmar que el Chile de hoy no sería el mismo sin el aporte de las 100 generaciones que han salido de nuestras aulas. No obstante, no queremos instalarnos de cara al pasado, por muy importante que haya sido.

Hoy seguimos sirviendo a las familias que nos eligen acogiendo a sus hijos e hijas. A ellos entregamos lo mejor que se nos ha confiado, esto es, la novedad del Evangelio y su fuerza transformadora. Consecuentes con su propuesta, buscamos alcanzar la excelencia académica como una meta común. Así, hombres y mujeres con un estilo de vida valórica y solvencia profesional, podrán seguir aportando en la construcción de la sociedad de la que forman parte y por lo mismo son responsables..

Padre Francisco Javier de la Jara Goyeneche, SVD.
Rector
Colegio del Verbo Divino de Chicureo